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El juego como aliado en la enseñanza

person Publicado por: Juguetoon Bahia list En: Juguetes para todos En: comment Comentario: 0 favorite Golpear: 95

EL juego es considerado el “trabajo” de los niños, ya que les ayuda a desarrollar un montón de habilidades.

Los niños nacen con el cerebro “vacío”, que debemos de ir llenandoles de información y por supuesto dada de la forma correcta. Estudios de neurocientíficos han concluido que todo lo relacionado con juegos y juguetes modifican la parte del cerebro asociada al proceso cognitivo, por lo que se ha demostrado la capacidad de enseñanza que proporciona el juego.

Es importante elegir los juguetes correctos para ello, porque en parte, van a ser los responsables del desarrollo cognitivo de nuestros hijos.

El tipo de juego y juguete que elijamos debe estar en concordancia con la edad del niño. Si elegimos el juguete mejor considerado por especialistas para nuestro hijo pero no se ajusta a la edad recomendada, no proporcionará los beneficios en el niño que deseamos, porque si es para una edad mayor, el niño no ha desarrollado habilidades necesarias para la práctica del juego; y si por el contrario es para una edad menor, el niño no le prestará la atención necesaria y se aburrirá con ese juguete. Por esto es fundamental tener en cuenta el rango de edad a los que van dirigidos.

Otro punto a tener en cuenta cuando elegimos un juguete educativo, es mirar que tipo de habilidad es la que queremos fomentar. Diset, tiene muchos juguetes educativos para aprender letras, números, palabras, inglés, asociación de animales, sinónimos y antónimos,…

Si nuestro interés está centrado en que aprenda otro idioma, debemos fijarnos que el juego esté basado en fomentar ese idioma. Si buscamos que el niño aprenda a asociar palabras a figuras, no nos sirve un juego de sinónimos y antónimos. Por lo que tenemos que prestar atención a esto a la hora de decidirnos por uno u otro.

El juego educativo debe cumplir una serie de requisitos:

-          Permitir el desarrollo del niño

-          Que instruyan en comportamientos cooperativos.

-          Que cada niño pueda desarrollar su propio rol dentro del juego.

-          Que sea equitativo  el tiempo de juego con tiempo de descanso.

-          Que la finalidad del juego sea alcanzable por los niños.

-          Darle más importancia al proceso del juego que al producto.

Si cumplimos estos puntos, el juego será un éxito en el proceso de aprendizaje, porque no hay niño al que no le guste jugar.

Jugar es una actividad que además de fomentar la adquisición de nuevos aprendizajes, despierta el interés de muchos niños de otros procesos, tales como: reflexión, análisis de situaciones, resolución de problemas sencillos, sociabilización, imaginación, creatividad, entretenimiento, diversión,…

Es una forma fácil de conseguir en los pequeños un desarrollo en muchos de los ámbitos necesario para el día a día, y que de forma casi imperceptible va a conseguir dedicándose a jugar unas horas al día.

Según la edad del niño, se recomiendan un tipo u otro de juegos educativos, que van a ir en concordancia con las capacidades que se desarrollan según la edad que tengan. Por esto, para niños de 0 a 2 años, el juego que desarrollan es el juego en solitario, donde no necesitan a nadie para jugar. Ellos solos experimentan y no necesitan interactuar con nadie. De 2 a 3 años, los niños siguen jugando solos, no requieren interactuación con nadie, pero si les gusta estar acompañados de alguien. El juego que se desarrolla de los 3 a 4 años es el juego asociativo, donde ya si empieza la interactuación entre niños, pero cada uno asume un rol y no hay un objetivo común. Y de 4 a 5 años, el juego es cooperativo, donde es necesaria esa interactuación entre niños y el juego tiene un fin común para todos.

A medida que la edad del niño aumenta, la dificultad del juego irá incrementándose  con normas, objetivos y estructuración de temas, de forma que seguirá siendo atractivo para ellos y continuará desempeñando la función de aprendizaje para ellos.

El aprendizaje a través del juego de puede desarrollar en distintos ámbitos.

En el ámbito preescolar, los niños disponen de tiempo y espacio para poder interactuar en el entorno. El papel de los adultos en este ámbito consiste en posibilitar un entorno lleno de estímulos para desarrollar un aprendizaje lúdico. Se consigue con materiales que estimulen la curiosidad de los niños y orientando e iniciando al niño en un juego imaginativo.

En el ámbito familiar y del hogar es donde los niños pasan la mayor parte del tiempo. Por ello debemos fomentar esos momentos en casa y en familia, para enseñar mediante el juego, al niño, actividades que van a necesitar desarrollar en su edad adulta, como por ejemplo cocinar. De manera divertida y sin darse cuenta, el niño va a aprender de manos de los miembros de su familia una actividad indispensable para la vida cotidiana. Nos hacemos con unos delantales y menaje de cocina y enseñamos a nuestros hijos unas de las actividades que más les gusta a ellos. La cocina siempre ha sido un reclamo entre los niños y si los podemos formar mientras que jugamos, estamos consiguiendo que el aprendizaje y el juego vayan de la mano.

En el ámbito escolar es donde definitivamente los niños van a coger más nociones de aprendizaje que luego van a poner en práctica en la casa o en la calle. Los conceptos académicos se van a ver potenciados con juegos de mesa, por ejemplo, donde los conceptos matemáticos pueden desarrollarlos fácilmente, o clubs de lecturas, donde además de practicar este hábito, lo van a mejorar y van a ser capaces de interpretar, desarrollar la capacidad de comprensión, ampliar vocabulario y desarrollar la imaginación. Al igual que existen estos clubs de lecturas, encontramos juegos de escritura, que incentivan a los niños a escribir relatos de un número de palabras, y luego leerlo a sus compañeros de forma que estos les hacen preguntar y el escritor las va contestando. Este tipo de juego es muy bueno para desarrollar en primer lugar la escritura, pero a su vez también se ve reforzado el concepto abstracto de las cosas, la imaginación y creatividad y la capacidad de concentración y comprensión de todos los niños.

En definitiva, el juego es el gran aliado de los niños en todos los aspectos de la vida. Es la mejor forma que tienen los niños de aprender y desde la edad más temprana, por lo que nunca se debe de dejar de jugar con y entre niños.