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Controlar la frustración gracias al juego.

person Publicado por: Juguetoon Bahia list En: Juguetes para todos En: comment Comentario: 0 favorite Golpear: 24

Una preocupación muy frecuente en padres cuando empiezan a jugar con sus hijos en el entorno familiar, escuelas o en el deporte es ver que sus hijos no son capaces de afrontar una derrota sin entrar en enfado, llanto o pataleta. El tipo de comportamiento que desarrollan ante una frustración varía dependiendo de la edad del niño y es importante saber que entra dentro de lo normal y que no.

 La frustración es no conseguir la expectativa que se tiene ante algo. Por ejemplo ganar un partido de baloncesto en una competición cuando se ha trabajado y entrenado duro para conseguir una victoria.

La tolerancia a la frustración es la habilidad que poseemos para conseguir minimizar esos sentimientos de malestar generados por la frustración. Y esto no significa rendirnos ante nuestro reto, significa que somos capaces de gestionar de forma adecuada la sensación que nos ha causado en no llegar a nuestra meta. En el ejemplo anterior sería entender que tenemos que seguir entrenando duro y más y así seguro que lo conseguimos en lugar de enfadarnos.

Podemos usar juegos y juguetes para ayudar a los niños a entender que la frustración es un componente más de la vida cotidiana y que no todo sale de la forma que queremos. Usar el juego para interiorizar el concepto nos ayudará mucho.

Diferentes juegos nos sirven para aprender a tolerar cosas que nos frustran, por ejemplo los juegos de mesa, juegos en equipo o puzles y bloques de piezas de construcción.

Este tipo de juegos se basan en tener alcanzar objetivos que el propio juego propone, por lo que requiere de un esfuerzo para llegar a conseguir el reto. Y en ocasiones ni el mayor esfuerzo hace que se consiga superar el juego y es aquí cuando entenderemos que no todo se consigue siempre.

Vamos a pasar a describir algunos de los juegos para aprender a controlar la frustración que son cotidianos en cualquier juguetería.

Puzles y rompecabezas.

Estos juegos tienen la ventaja que se adaptan a todas las edades ya que su nivel de dificultad puede variar en función nuestra. Son juegos educativos muy usados en la enseñanza actual y ayudan a desarrollar muchas habilidades básicas en los niños: lógica, imaginación, concentración, agudeza visual,… Se basa en ser capaces de resolver el puzle o rompecabezas pero además sirven para aprender el autocontrol, paciencia y dedicación por las cosas. Un puzle no se resuelve  de inmediato. Hay que tener una planificación, concentración y organización a la hora de ejecutarlo. Y el conseguirlo hace que se sientan recompensados por su esfuerzo.

Juguetes encajables o apilables.

Son también juegos educativos donde la paciencia tiene un factor fundamental a la hora de conseguir el fin de este tipo de juegos. Los juegos apilables son de los primeros juguetes que tienen los niños. Construir y destruir es la primera forma de juego de un niño de un año de edad aproximadamente. Aprenden el mecanismo del juego por repetición y en muchas ocasiones ven frustración en este tipo de juegos cuando se cae la torre construida por ellos de forma involuntaria y tienen que volver a empezar. En ese momento es en el que empiezan a aprender a tolerar la frustración con estos juegos. Además sirven como entrenamiento para el desarrollo de la coordinación y motricidad fina.

Juegos grupales.

Este tipo de juegos donde compiten varios equipos permiten que los niños sean capaces de desarrollar aspectos relacionados con la frustración y tolerancia. Cuando se juega en grupos y hay equipos rivales uno es el ganador y otro el perdedor. Por ello es importante ser capaz de compartir éxito y fracaso, ser flexibles con los compañeros, adaptarse a las diferentes perspectivas de tus compañeros de juego y expresar de forma adecuada emociones negativas respetando a todos los participantes del juego.

A la hora de hacer una elección del juguete que mejor le vendrá para ser  capaz de tolerar la frustración, debemos tener varios factores en cuenta:

-          Edad. Es de suma importancia darle al niño un juguete de su edad recomendada, ya que si lo que queremos es que el niño aprenda a tolerar la frustración, si le damos juguetes que no están adaptados a las capacidades que el niño ha desarrollado según su edad, va a sentirse frustrado de forma innecesaria porque aún le faltan habilidades por desarrollar para practicar ese juego.

-          Gustos. Los niños juegan para pasar un rato agradable, entretenido y divertirse. Y ellos no relacionan el juego con aprender cosas, solo lo relacionan con diversión y entretenimiento y si esto lo hace acompañado de sus padres y robándoles un ratito de su tiempo, para ellos es mejor que mejor. Por esto es muy importante que el juego llame su atención desde un principio y así captará toda su atención y cumplirá la función de aprendizaje de estos juegos.

-          Capacidades. Es muy importante que los juegos y retos que les planteemos  vayan acorde a su madurez y desarrollo. Un niño que tenga que enfrentarse aún tipo de juego que nunca va a poder superar porque sus capacidades aún no están desarrolladas a ese nivel puede suponer una frustración innecesaria y por tanto fracasar en el intento del entreno de la tolerancia a la frustración con estos juegos.